Dos formas, según tu organización
El acompañamiento se ajusta a tu organización
No todas las empresas necesitan lo mismo. Depende de cuántos frentes tengas abiertos a la vez. Por eso esta dirección tiene dos formas, y la de fondo es la misma. Lo que cambia es cuánta organización sostenemos contigo.
Cuando lo llevas casi todo tú
- Sois un equipo, o dos, y casi todo acaba pasando por ti.
- Las decisiones de personas aparecen cada cierto tiempo, y cuando llegan te frenan.
- Quieres a alguien con quien pensarlas bien, sin montar un departamento.
Qué tienes: Una dirección que cada cierto tiempo ordena lo importante, prepara las decisiones contigo y hace seguimiento. Lo justo para una empresa pequeña, donde las decisiones todavía están concentradas.
Cuando ya hay varios frentes a la vez
- Ya hay áreas o mandos, y lo que decides en una salpica a las demás.
- Cada semana se cruza algo de organización o de personas, y todo llega a tu mesa.
- Necesitas una dirección que ordene el conjunto, no que apague un fuego suelto.
Qué tienes: La misma dirección, con más frentes vivos a la vez y un seguimiento más seguido, porque hay más piezas que mantener en su sitio.
En los dos casos es la misma dirección externa a tu lado, y en cuál encajas lo decidimos juntos, sin que tengas que adivinarlo tú.